Aunque nuestros miedos y anhelos sean los de siempre nuestro tiempo es incomparable a otros periodos de la historia. Hoy ya no existen ni un gran pensamiento ni un gran arte ni una moral que no sea la del respeto al prójimo y a uno mismo. La convivencia en el seno de nuestra sociedad de tan diversas opciones vitales, espirituales y artísticas puede, no cabe duda, confundir… sin embargo, no dejan de ser estimulantes y enriquecedoras aportaciones para nuestro crecimiento personal en la libertad.
El arte es el instrumento que permite plasmar con diferentes fines y formas, las vivencias que debido a su naturaleza y circunstancias el hombre necesita concretar. Aquello que el ser humano teme, es o quiere ser… Hoy el arte no encarna ni una verdad absoluta, ni la belleza ni la pureza en sí mismas. Por esto siendo una herramienta para la expresión y la comunicación su utilidad y así su sentido se encuentra en suscitar, desde la emoción, la reflexión sobre nosotros mismos. La transmisión, el aprendizaje y el conocimiento de los lenguajes artísticos continúan siendo necesarios.
En lo que a mí respecta vivo el arte desde dos enfoques, uno el educativo, impartiendo clases de dibujo artístico, y otro más personal y creativo con la práctica de la pintura.
Para mí ésta es liberadora… por ello recurro al uso de símbolos como la flor, el cráneo, la figura humana, los límites y el vacío. Al mismo tiempo necesito armonizar cierto grado de gestualidad y azar con el orden y la sencillez compositivos. Intento concretar imágenes simples, pobres… que comuniquen de una manera directa e ingenua. De ahí también la presencia de la síntesis formal. Utilizo indistintamente el pincel, la espátula, el esgrafiado o el collage.
Cuando se comienza a pintar queriendo aprender se busca, después, se encuentra, de modo que ciertas obras y autores, ciertas técnicas y procedimientos se convierten en llamadas a las que escuchar. La intuición y la aceptación de la propia ignorancia permiten que el trabajo adquiera mayor amplitud y profundidad creativas. Así y aunque en tal proceso pueda haber algo de uno mismo sería justo reconocer que en cada resultado concurren y emergen la obra y la experiencia de muchas personas y muchos artistas…
Amaya Aranguren Arrieta.
Texto para el catálogo de la exposición “Pinturas y dibujos 2005-2009”.